Imagine que es de noche y está solo/a en su casa. De repente, en la oscuridad, escucha en las inmediaciones un ruido inesperado. ¿Cuál es la primera reacción del cuerpo?
Un poco de observación nos muestra cuántas tensiones acumulamos en la mandíbula, los ojos y la lengua y cómo esas tensiones afectan la respiración. Les proponemos un experimento.
Calidad, frecuencia y mecánica de la respiración van de la mano. Antes de empezar un ejercicio, observar la calidad de nuestra respiración nos revela dónde estamos y cuánto más y mejor podemos.
Antes de cualquier práctica o ejercicio de respiración es bueno tomarse un tiempo para observar y descubrir cómo es nuestra forma habitual de respirar. Una pequeña guía.