Las tensiones cotidianas y los malos hábitos de postura o movimiento nos empujan a una respiración superficial, breve y despareja. Un ejercicio para una respiración más amplia y plena en pocos minutos.
Un poco de observación nos muestra cuántas tensiones acumulamos en la mandíbula, los ojos y la lengua y cómo esas tensiones afectan la respiración. Les proponemos un experimento.
Calidad, frecuencia y mecánica de la respiración van de la mano. Antes de empezar un ejercicio, observar la calidad de nuestra respiración nos revela dónde estamos y cuánto más y mejor podemos.