Instrucciones para la práctica
Presentamos un conjunto de instrucciones para realizar las prácticas, tanto las que aquí compartiremos como las que realizamos en clase. La mayoría de estas prácticas provienen del Qigong (Chi Kung); otras – las menos – son adaptaciones de movimientos de Taiji (Tai Chi). Por lo tanto, tomamos como base las instrucciones generales para la práctica de estas dos disciplinas.
- Utilice ropa suelta y cómoda. Esto es necesario para evitar que la ropa restrinja los movimientos o entorpezca la circulación de sangre o de energía.
- El calzado también deberá ser cómodo, de suela no muy gruesa. Si tiene posibilidades de practicar con los pies descalzos, mejor.
- Realice todos los movimientos en forma lenta, suave y continua.
- No persista en la práctica de ningún movimiento que le resulte incómodo o le provoque molestias o dolor.
- Muévase siempre dentro de su zona de comodidad. La primera vez que practique un movimiento, hágalo sólo hasta el 70 por ciento de sus posibilidades (véase la regla del 70% más abajo) mientras lo observa y comprende. Cuando ya se haya familiarizado con él, incremente poco a poco el rango del movimiento.
- Cuando resulte apropiado, practique de ambos lados.
- Nunca fuerce los movimientos. Hágalos hasta donde le resulte natural, en un nivel que le permita disfrutar de los ejercicios. De esta manera obtendrá mayores beneficios.
- No haga de más, tampoco de menos.
Frecuencia
Tómese su tiempo. Aprenda los detalles de los movimientos a paso mesurado. Es mejor conocer y practicar unos pocos ejercicios bien, que muchos con descuido y en forma desprolija.
Practique un poco cada día de manera metódica. Diez minutos de práctica cada día producen mejores resultados que practicar en arrebatos de una hora o más una vez por semana.
Repase con frecuencia lo aprendido. Lea y relea, observe los videos. No se extrañe si de vez en cuando se sorprende recayendo en viejos hábitos de movimientos y tensiones. Repase para pulir.
Tómese recreos con frecuencia. Si bien los movimientos son sencillos y naturales, deshacer viejos hábitos de movimiento, aunque sea de manera suave y amable, puede resultar todo un desafío y su sistema necesita tiempo para asimilar las nuevas conexiones neuronales que se le proponen. Si siente que necesita un descanso, hágalo de inmediato. Respire y disfrute.
Primero la seguridad
Cuando practica en solitario, usted es responsable de su propia seguridad. Observe su nivel de aptitud y respete sus propias limitaciones. No haga nada que le resulte físicamente inseguro o emocionalmente incómodo. En pocas palabras, si se siente bien, hágalo; si no se siente bien, no lo haga.
La regla del 70%
Esta es la regla principal, el núcleo de las prácticas con base en Qigong y Taiji, muchas veces los buenos resultados dependen de la observación de esta regla.
Estime cuál es su mayor habilidad, el máximo de su capacidad para realizar cualquier ejercicio. Luego practique sólo al 70% de ese nivel máximo.
Por ejemplo, si se le pide que se agache hasta tocarse los dedos de los pies con las manos pero usted sólo llega con comodidad hasta los tobillos, quiere decir que los tobillos son su 100%. Usted debería agacharse, entonces, hasta sus canillas o rodillas.
Aplique esta regla del 70% a todo. Hasta donde puede estirarse, cuántas repeticiones pude hacer, cuánto tiempo puede practicar. Cualquier clase de esfuerzo o de sensación de esfuerzo, de que usted se está empujando un poco más allá de sus límites, representa su 100%. En este tipo de ejercicios, el esfuerzo malgasta energía y no fija el aprendizaje.
Si usted sufre alguna lesión, vaya sólo hasta el 40% o menos. De esta manera le dará a su lesión el tiempo y le energía que necesita para sanar.
Principios básicos
Existen algunos principios básicos para la práctica. Por ahora sólo los mencionaremos. Puede tenerlos en cuenta, pero no se obsesione con ellos. Serán explicados cuando sea oportuno.
- Las articulaciones siempre mantienen algún grado de flexión, aunque sea suave y leve. Nunca se estiran del todo ni se bloquean.
- Si está de pie, las rodillas permanecen ligeramente flexionadas o, al menos, desbloqueadas. Las articulaciones rígidas impiden el fluir de la energía.
- Al elevar los brazos, los codos siempre permanecen por debajo de la línea de los hombros, salvo indicación expresa en sentido contrario.
- El mentón se retrae levemente para relajar y abrir la parte posterior del cuello.
- La curva lumbar se endereza.
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